lunes, 26 de agosto de 2013

Las causas según Aristóteles. Una forma científica de conocer


Conocer por las causas, es una de las formas más científicas de conocer. Permite entender un ser en distintas dimensiones.


Aristóteles, nos ha dejado un legado para profundizar en el conocimiento de la realidad. Esta forma de plantearnos conocer a cualquier ser por las causas, es una forma abarcativa y reflexiva.
La primera pregunta es determinar que es ese ser; que es lo que hace que ese ser sea eso y no otra cosa. De allí surge la esencia de ese ser. Aristóteles llama forma a la esencia. Recordemos que para él un ser está compuesto de materia y forma.
La segunda pregunta que nos podemos hacer es que es lo que compone ese ser, cual es la naturaleza de su materia. Conocerla nos puede revelar una profundidad en el conocimiento. Si yo digo que un objeto es de madera, puede parecer sencillo, pero la estructura de la madera, es más compleja. Si yo me pregunto cuál es la causa material de la luz, evidentemente es un tipo de energía que está presente en los fotones. Y así podemos seguir con cada ser. Veamos el texto de Aristóteles:    

"Evidentemente es preciso adquirir la ciencia de las causas primeras, puesto que decimos que se sabe, cuando creemos que se conoce la causa primera. Se distinguen cuatro causas. La primera es la esencia, la forma propia de cada cosa, porque lo que hace que una cosa sea, está toda entera en la noción de aquello que ella es; y la razón de ser primera es, por tanto, una causa y un principio. La segunda es la materia, el sujeto; la tercera el principio del movimiento; la cuarta, que corresponde a la precedente, es la causa final de las otras, el bien, porque el bien es el fin de toda producción." ("Metafísica", libro 1, 3).

En primer lugar observamos que habla de ciencias de las causas primeras. Una causa primera es claramente Dios como primer motor inmóvil que coloca a todos los seres en movimiento a través del ser que les brinda.


 Pero luego de la primera causa, se plantea las causas primeras de las cosas, y así llega a las cuatro causas.
Siguiendo con la tercera causa se ve que es la que origina a ese ser poniéndolo en movimiento. Tengamos cuidado porque la noción de movimiento no es tan sencilla. No es sólo un movimiento de traslación. Puede ser un movimiento de desarrollo, de crecimiento; que se manifiesta en el tiempo. Pero el tiempo en realidad no existe como lo entendemos. Es el movimiento que el hombre mide colocándole un cierto valor en unidades que una cultura crea. Yo puedo crecer y desarrollarme, incluso envejecer, pero sigo siendo el mismo; tengo una identidad, aunque mi cuerpo cambia. Puedo medir ese movimiento en años y a eso lo llamo tiempo. Evidentemente la causa eficiente que me origina , es Dios si lo he descubierto y reconocido, que me da el ser por medio del alma , que de alguna forma es la energía personal que tengo, mejor dicho que soy, y los otros causantes de mi ser son mis padres; que han unido por el amor a un óvulo y un espermatozoide. Tan real es que el amor de los padres origina el ser, que si un niño no es amado ni por sus padres ni por los que lo rodean, no puede sobrevivir.
En cuanto a la cuarta causa, el la llama causa final y la identifica con el bien. Porque él piensa, y yo también que cada ser tiende, si persevera en él, a su propio bien, que incluye el ser con otros, el buscar el propio bien y el bien común.
La pregunta para hacerse es ¿para qué fue creado ese ser?,¿cuál es el bien propio y el bien con otros que puede alcanzar ese ser? Esa es verdaderamente la causa final. Esto incluso más allá de la voluntad de la causa eficiente inmediata. Pensemos que cuando Nobel inventa la dinamita, no la piensa como arma de guerra, sino con un fin constructivo para el hombre. Es empleada por hombres perversos para matar a otros. Es por eso que él dona gran parte de su fortuna para premiar con el premio nobel, a aquellos hombres que buscan el bien de la humanidad por sus descubrimientos.    

Para fijar el conocimiento puede servir esta sencilla distinción, que en los comentarios hechos anteriormente demostramos que no es tan sencilla:


la causa material o aquello de lo que esta hecho algo;

la causa formal es la que hace que un objeto sea eso y no otra cosa. Tiene relación con la esencia de un ser

la causa eficiente es la que produce ese ser

y la causa final o aquello para lo que existe ese algo, a lo cual tiende o puede llegar a ser.

Aristóteles pone el ejemplo de una escultura: si se trata de una escultura del dios Zeus hecha de bronce por un escultor con la finalidad de embellecer la ciudad, la causa material es el bronce, la causa formal el ser el dios Zeus como estatua, la causa eficiente es el escultor, y la causa final el motivo de su existencia: embellecer la ciudad.  También se habla de la idea, imagen o boceto que el escultor tiene en mente cuando realiza la escultura como causa formal; en este caso dicha causa formal es extrínseca.

Espero te sirva para reflexionar sobre cada ser y aprender a valorarlo y disfrutarlo.

                                                    Julio Daniel Nardini






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